Apoyo a la Administración Pública

Programa estructurante construye legados para las ciudades en las áreas de modernización administrativa y ordenación territorial

Con 25 proyectos en marcha en 16 ciudades en 2018, el programa Apoyo a la Administración Pública (AGP por su sigla en portugués para Apoio à Gestión Pública), mantenido por el Instituto Votorantim desde 2012, da muestras de vitalidad. Desde que se creó, ya estuvo presente en 34 ciudades (incluyendo aquellas con proyectos concluidos) y dejó un legado positivo por donde ya pasó.

Ejemplos de este legado son los planes de desarrollo estratégico elaborados para las ciudades de Três Lagoas (MS) y Sobral (CE), que trazan directrices para el futuro y que se han construido con la participación de actores tan distintos como el poder público, universidades, ONG, asociaciones profesionales y la población en general.

La aprobación de Planes Plurianuales (PPAs), planes de vivienda, movilidad urbana y saneamiento básico también están entre las semillas que el AGP plantó en pequeñas ciudades, algunas con menos de 10 mil habitantes. Estos son importantes instrumentos de planeamiento y gestión que la legislación federal preconiza, pero muchas administraciones municipales tienen dificultad en cumplir estas exigencias debido a la escasez de recursos o la falta de personal especializado.

El programa de Apoyo a la Administración Pública lo lleva a cabo el Instituto Votorantim en pequeñas ciudades (de preferencia con una población inferior a 50 mil personas), que tienen bajo índice de desarrollo humano (IDH) y están en el área de influencia de los emprendimientos de Votorantim. El AGP cuenta con el apoyo del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que, junto con Votorantim, financia las intervenciones.

Como el propio nombre lo sugiere, el AGP ofrece apoyo a las alcaldías en forma de asesoramiento para elaborar proyectos que contribuyan a mejorar la gestión y el desarrollo urbano. Actúa en dos frentes: modernización administrativa (eficiencia presupuestaria, planeamiento gubernamental y transparencia y participación) y ordenación territorial (planes directores o sectoriales, como los de vivienda y movilidad y proyectos ejecutivos de saneamiento y drenaje, entre otros).

Entre los proyectos desarrollados en 2018, 9 están en la modalidad de modernización administrativa y contaron con recursos globales del orden de R$ 1,5 millones, 12 son de ordenación territorial, con inversiones de R$ 1,3 millones y cuatro son de transparencia y participación social con una inversión de R$ 600 mil.

Seis empresas Votorantim patrocinaron las acciones del programa durante el año: Nexa (cuatro proyectos en tres ciudades), Reservas Votorantim (cuatro proyectos en tres ciudades), Fibria (tres proyectos en dos ciudades), Votorantim Energia (dos proyectos en dos ciudades), Companhia Brasileira de Alumínio – CBA (cinco proyectos en dos ciudades) y Votorantim Cimentos (cuatro proyectos en cuatro ciudades).

Desde que se ha creado, el AGP ya ha posibilitado la aprobación de 32 planes sectoriales (entre ellos, Planes Directores Participativos, Planes Municipales de Saneamiento Básico, Planes de Movilidad y Planes de Lugar de Vivienda de Interés Social), ocho PPAs, seis proyectos ejecutivos, siete proyectos para la promoción de transparencia y mejora de eficiencia en gestión, cuatro planes de turismo (siendo tres municipales y un regional) y un plan de transparencia y participación social, además de haber apalancado un monto de R$ 57,2 millones en acciones de equilibrio financiero y captación de recursos. La inversión acumulada en el programa asciende a R$ 19 millones, de los cuales casi R$ 3,4 millones se desembolsaron en 2018.

AGP en números

Turismo para generar riqueza

Las ciudades de Juquiá, Miracatu y Tapiraí, situadas en el Valle del Ribeira, región que tiene los indicadores socioeconómicos más críticos del estado de São Paulo, se incorporaron en el AGP en 2017 y, un año después, en 2018, ya cosechaban los primeros resultados de la alianza.

El proyecto del AGP unió a las tres ciudades con un enfoque en su principal riqueza: los recursos naturales exuberantes, en medio de la mayor reserva privada de Bosque Atlántico del país, y un potencial aún inexplorado para el turismo – una forma de apalancar la economía local y, en el mediano y largo plazo, cambiar el perfil local.

El instrumento para este cambio es el Plan de Turismo Integrado Regional (PTIR), que pretende crear un nuevo polo turístico en el área, aprovechando su vocación natural. La región cuenta con 74 puntos de atracción que se catalogaron en la primera etapa del trabajo, cuando se hizo un inventario de los sitios con potencial turístico. Son principalmente cascadas, ríos, vegetación nativa, arquitectura, comidas típicas y artesanías.

La construcción del PTIR comprendió varios arreglos institucionales y contó con el apoyo de las alcaldías de Juquiá y Miracatu y de los Consejos de Turismo (COMTUR) de las dos ciudades y de Tapiraí. Otros actores, como empresarios locales (dueños de posadas, hoteles, restaurantes, bares y otros establecimientos), habitantes y visitantes también se incorporaron al proceso.

El Instituto Votorantim y una empresa de consultoría contratada coordinaron los trabajos, que tuvieron otra importante participación: empleados del Legado das Águas – Reservas Votorantim, empresa participada que genera los activos ambientales de Votorantim. El Legado das Águas, con 31 mil hectáreas, es la reserva privada más grande del Bosque Atlántico del país y se extiende por las tres ciudades que forman parte del PTIR. El sitio permite visitas y, solo, ya es uno de los atractivos turísticos del Valle del Ribeira.

Además del mapeo de los puntos de interés en la región, el PTIR también hizo un diagnóstico de la infraestructura instalada y de las condiciones para acoger a los turistas. También hubo una capacitación de personal, tanto del área pública como privada, y el formateo de un plan de comunicación para ayudar en la promoción y divulgación del nuevo destino turístico.

Juquiá y Miracatu, que aún no contaban con Planes Municipales de Turismo, en 2017 recibieron apoyo para la elaboración y se acreditaron para recibir el sello de Ciudad de Interés Turístico (MIT) del gobierno paulista, que tuvo lugar en 2018. Tapiraí ya había obtenido esta certificación y, de este modo, las tres estuvieron aptas para solicitar recursos del estado destinados al sector de turismo.

El potencial de Juquiá, Miracatu y Tapiraí está vinculado principalmente al ecoturismo, turismo náutico, de pesca y de aventura, con un movimiento aún incipiente para actividades como mountain bikerafting, senderismo, canotaje y rapel. También hay otras áreas que pueden ser exploradas como la culinaria y la artesanía locales, además de las fiestas religiosas.

La idea del plan es fortalecer los atractivos potenciales y, por eso, una de las acciones más importantes del PTIR en 2018, fue la organización de un tour con profesionales de turismo (FAMTOUR). Recorrieron la región y ayudaron a crear un itinerario de tres días pasando por las principales atracciones, lo que puede servir para guiar a los turistas dispuestos a conocer este nuevo destino.

Otra medida fue la inserción de 27 empresas locales, de las áreas de alojamiento y alimentación, en el Cadastur – registro del Ministerio de Turismo destinado a prestadores de servicios – y en sitiosde búsqueda (como Google My Business) y de informaciones turísticas (TripAdvisor y Booking).

En 2019, el proyecto prevé la continuación del apoyo técnico para acciones de fortalecimiento del PTIR en las ciudades de Juquiá y Miracatu. Tapiraí optó por alejarse temporalmente del proyecto.