Hacer el bien, mirando a quien

Campaña incentiva donaciones del Impuesto sobre la Renta de Persona Física y moviliza la solidaridad entre los empleados de las empresas participadas

La campaña #ViaSolidaria, que comenzó en 2017 como piloto, incentiva las donaciones del impuesto sobre la renta debido para proyectos de protección y defensa de los niños y adolescentes, ganó fuerza en 2018. El primer año, la acción, promovida por el Instituto Votorantim, contó con 72 contribuciones voluntarias, que ascendieron a R$ 73 mil y beneficiaron seis proyectos sociales. En 2018, contribuyeron 231 personas; la recaudación ascendió a R$ 651 mil y se beneficiaron 13 proyectos.

Según la coordinadora del área de Capital Humano del Instituto Votorantim, Anna Christina Nascimento, un diferencial de la campaña con relación a otras iniciativas sociales es el hecho de involucrar a los empleados directamente. «La gente se siente más vinculada a los proyectos, porque hay una proximidad con el entorno de las unidades y sus empresas”, dice.

La campaña comenzó el 1º de octubre de 2018 y posibilitó que las donaciones se descontaran directamente en nómina en hasta seis cuotas. Según Anna, aunque el resultado quedó un poco por debajo de la meta de R$ 700 mil – que se consideraba ambiciosa desde el principio –, se logró el objetivo principal de la campaña: sembrar la cultura de participación y mostrar que todos pueden colaborar con causas relacionadas a las garantías de los derechos de los niños y adolescentes.

Como se había hecho en la etapa piloto, las donaciones se viabilizaron a través de una plataforma online Abrace una Causa, que reúne las explicaciones sobre la campaña y los proyectos apoyados, además de un simulador que ayuda en el cálculo del límite de deducción (6% del impuesto debido).

Todos los programas que reciben los recursos son seguidos de cerca por el Instituto a través del programa Votorantim por la Infancia y Adolescencia (VIA). Para ello, el Instituto cuenta con una consultoría técnica que ayuda a los CMDCA a monitorear y orientar a las organizaciones en cuanto a la utilización de los fondos transferidos. “Entendemos que es necesario garantizar no solo una buena ejecución, sino también fortalecer a los CMDCAs para que ejerzan de la mejor forma posible su papel, con el seguimiento de los proyectos y su rendición de cuentas”, subraya.

Según Anna, la iniciativa se debe incorporar al calendario anual de actividades. “Estamos entusiasmados con los resultados y en 2019 queremos intensificar las acciones, con la expansión a otras ciudades y la ampliación de la lista de proyectos a ser beneficiados”, afirma.

Caso: Citrosuco

Partidario de tres proyectos de la campaña #ViaSolidaria, Citrosuco logró captar R$ 267.858,90, lo que corresponde al 41% del total recaudado en 2018. Una de las iniciativas – el proyecto Equinoterapia, de la Apae de Matão – recibió la totalidad de los recursos solicitados, en un ejemplo exitoso de compromiso e identificación. La mayor parte de la dirección de la empresa tiene su sede en Matão y el trabajo de Equinoterapia ya cuenta con el apoyo de la empresa desde hace algunos años, siendo bien conocido por los empleados.

“Yo sé que este recurso va de hecho a quien necesita y lo utilizará quien tiene preparación y seriedad», resume el director de Desarrollo Humano y Organizacional de Citrosuco, Diego Victoriano. Para él, el éxito de la recaudación en la compañía se debe principalmente a tres factores: la participación de los empleados con el tema diversidad e inclusión (y dos de los tres proyectos se dirigen a ese público), el compromiso y la participación efectiva de la alta dirección; y la estrategia de comunicación ejecutada durante la divulgación. “A esto se suma el hecho de que el programa tiene una plataforma bien elaborada y total credibilidad. Quien participó el año pasado acompañó los proyectos y vio que todo salió bien”, añade.