Mensaje del presidente

En Votorantim, compartimos la visión de que la dimensión financiera no es suficiente para medir el verdadero desempeño de una empresa, y que un negocio no puede ser una isla de prosperidad en un entorno social frágil. Queremos ser una empresa fuerte y conectada con una sociedad igualmente fuerte, y nuestros 100 años de historia – completados en 2018 – demuestran nuestro compromiso de hacer de ello una realidad.

En 2018, la estrategia de inversión social de Votorantim manejó R$ 114 millones en iniciativas en Brasil, Colombia, Argentina y Perú. El Instituto apoya la ejecución de la estrategia en un trabajo realizado en estrecha colaboración con las empresas, para lo cual el Instituto representa un núcleo de inteligencia social e innovación que ayuda en la construcción de legados sociales positivos en las áreas de influencia de Votorantim. La actuación coherente con los negocios, la robustez de la planificación y la gestión de las inversiones y el enfoque en los resultados son importantes diferenciales de las iniciativas desarrolladas.

Este ha sido el camino recorrido por el Instituto desde su fundación en 2002, en un proceso de maduración continua que implica la atención al escenario y las tendencias en el área social, oportunidades y necesidades de los negocios, la mejora de las metodologías y el establecimiento de alianzas estratégicas. Siempre mirando hacia el futuro y el impacto social, avanzamos de manera consistente y consolidamos los impactos positivos para los distintos negocios.

Uno de los grandes hitos de esta trayectoria en 2018 fue, sin duda, el trabajo de definición del ADN Social de Votorantim, un proceso coordinado por el Instituto Votorantim y que contó con la participación de accionistas y ejecutivos de todas las empresas participadas. El ADN no es algo que se construye, es la esencia, el código que guía cada una de sus características.

Por detrás de la idea de sistematizar la identidad social de Votorantim en un documento validado por la alta gobernanza están los principios de claridad, la dirección estratégica y el compromiso con las realizaciones que rigen las otras dimensiones del modelo de negocios de Votorantim. El nuevo documento no es un complemento que se aplicará en situaciones puntuales o específicas. Sirve de directriz para el trabajo cotidiano, la planificación futura, las decisiones de inversión.

A partir del ADN Social, cada uno de los empleados de cada empresa participada de Votorantim puede y debe ser protagonista de su actuación social de Votorantim y de las transformaciones que puede impulsar. Les corresponde, especialmente, a los líderes la función de comprometerse mediante el ejemplo y la visión estratégica para realizar, en la práctica, las ambiciones y deseos que mueven la compañía en todas las esferas de actuación.

José Ermírio de Moraes Neto

Presidente del Consejo Deliberativo del Instituto Votorantim