Balance 2018

El CEO del Instituto Votorantim, Cloves Carvalho, hace un balance del año y de las perspectivas futuras

¿Cómo fue el año de 2018 para el Instituto Votorantim?

Fue un año de mucho trabajo, como siempre. Mantuvimos una cartera de más de 200 proyectos que son gestionados directamente por el Instituto durante todo el año, con el 91% de entrega de lo planeado, que es un resultado muy significativo porque las metas del planeamiento siempre son muy ambiciosas y el seguimiento es detallado. Contamos con un sistema consolidado de gestión y seguimiento, y mensualmente evaluamos el progreso con las empresas.

¿Cuáles son los principales destaques en los programas?

Desde el punto de vista de la ejecución, hemos tenido logros en varios frentes. Un destaque importante fue el programa Parceria Votorantim pela Educação (PVE – Alianza Votorantim por la Educación). Teníamos la meta de llegar a 100 ciudades, como una acción para celebrar los 100 años de Votorantim en Brasil. Este fue un plan audaz que empezamos a ejecutar en 2016 en colaboración con las empresas participadas. Y lo logramos. Pasamos de 17 ciudades en 2016 a 51 en 2017, tres veces más. Y de 2017 a 2018, duplicamos de tamaño. Ahora son 104 ciudades; un contingente de más de 1,1 mil escuelas y casi 3 mil técnicos de las secretarías municipales de educación, directores y coordinadores pedagógicos de las escuelas participantes. Fue un esfuerzo grande y centrado en la calidad y el impacto de las acciones, y los resultados fueron muy buenos.

¿Tienen indicadores al respecto?

Sí. En nuestro monitoreo interno, acompañamos el desarrollo de las ciudades en la matriz de competencias del PVE, que reúne las habilidades consideradas fundamentales de los participantes para asegurar el fortalecimiento de la educación en la ciudad en las dimensiones técnica y de movilización. La gran mayoría de las ciudades – el 98% de las que se evaluaron – terminó el año en una posición más avanzada en la regla; mientras que el 72% alcanzó o superó sus metas para el año. Y en la evaluación de impacto realizada por una consultoría externa, se comprobó una vez más, la capacidad del programa de acelerar la mejora en el Índice de Desarrollo de la Educación Básica (Ideb) en las escuelas públicas. En el período de 2013 a 2017, las ciudades con PVE progresaron un 35% más que las otras en la enseñanza primaria y el 52% en la enseñanza secundaria.

En términos de alcance de ciudades, ¿el PVE fue el principal destaque?

Entre los programas, sí, con esta actuación en más de 100 ciudades. Pero en 2018 también trabajamos en una iniciativa innovadora, que ganó volumen y capilaridad. Es la Guía del Voto, una aplicación gratuita para móviles con opción de visualización en la computadora, con el fin de llamar la atención de los electores sobre la importancia del proceso electoral.

Además del alcance – fueron 185 mil descargas en prácticamente todos losestados –, la iniciativa también fue relevante porque refuerza algunos posicionamientos de Votorantim: el compromiso con el país, la apuesta en el compromiso y la participación y la seriedad con que enfrenta el presente y el futuro que se siembra cada día.

¿Cómo funcionaba la Guía?

El usuario podía probar sus conocimientos sobre las actividades del Ejecutivo y Legislativo, definir temas que consideraba relevantes y analizar de forma más organizada y objetiva la información que ya tenía sobre los diferentes candidatos. La iniciativa era neutra y no partidaria. Fue concebida para preservar la seguridad y la confidencialidad de los datos, sin recopilar ninguna información del usuario o de la información introducida.

En 2018, el Instituto también estuvo al frente del proceso de apoyo a Votorantim S.A. para la construcción del ADN Social de Votorantim. ¿Cuál es la función de este documento? ¿Qué significa para los negocios?

Votorantim tiene una larga tradición de actuación social, una historia que comenzó junto con la empresa hace cien años y se fue desarrollando en los diferentes negocios. Contar con un documento que explicita el posicionamiento y las directrices es fundamental para orientar la gestión de los negocios de forma amplia. Podemos ver el caso de Cesp, por ejemplo, que fue adquirida en 2018 por la joint venture formada por Votorantim Energia y la gestora Canadian Pension Plan Investment Board (CPPIB). El ADN Social puede guiar de forma más consistente las estrategias sociales para el nuevo negocio.

El propio proceso de construcción del documento fue un ejercicio interesante. Participaron accionistas, ejecutivos y CEOs de las empresas. La metodología nos ha ayudado a conectar pasado, presente y futuro y definir el camino que vamos a recorrer de ahora en adelante.

¿Puede adelantar información sobre los desafíos del Instituto en 2019 y qué se está planeando?

Un punto en el que siempre buscamos progresar es la evaluación de impactos: medir de la forma más objetiva posible los cambios a largo plazo que la actuación social impulsa en las localidades, evaluar su efectividad. Ya hemos desarrollado algunas iniciativas en este sentido, con estudios que integran métodos cualitativos y cuantitativos para identificar los impactos de una determinada intervención y metodologías inspiradas en el Social Return on Investment (SROI), de la red británica Social Value. Entonces este es un punto en el que debemos tener novedades.

Otro aspecto que está ganando importancia es la visión integrada en la aplicación de las tecnologías en un mismo territorio. Ya hacemos el monitoreo de la actuación social por localidad y partimos de un diagnóstico de esa localidad. El reto para el futuro sería trabajar las interfaces potenciales entre las diversas tecnologías e integrar las acciones, hacer que se complementen y se refuercen mutuamente. Apostamos en este camino para ser más efectivos en la construcción de legados en el medio y largo plazo. Esta es al mismo tiempo una oportunidad y un reto que vislumbramos.

Y desde el punto de vista de nuestra organización interna, también esperamos cosechar los frutos de la creación, a fines de 2018, de la gerencia de Innovación y Desarrollo Institucional. La nueva área tiene el reto de ser un hub de soluciones innovadoras para las demandas de las empresas y sus comunidades.